En memoria de Anders Solli Sal

Necrólogo

En memoria de Anders Solli Sal

Anders 1

Anders Solli Sal (solo «Sal» entre amigos), falleció demasiado de pronto el jueves 11 de agosto de 2016. Muchos perdieron un amigo imperdible, otros un hijo y un hermano, y el intercambio público de palabras ha perdido un multi-instrumentista intelectual que tenía muchas muchas actuaciones por hacer.

Tore Wig Tore Andre Kallåk Anundsen Andre

 

Publicado: 17.08.2016 – 08:40

 

Sal era cálido, empático, enérgico, curioso, de sólidos principios, con una enorme confianza en el conocimiento científico y el razonamiento lógico. Era un instruido librepensante de esos que no podemos perder.

A veces pareciera como que algunos pueden sentirse como más que otros. Con más vida, más consideración, más amor, más energía y locura, múltiples perspectivas, menos inhibiciones, menos prejuicios, horizontes más grandes. Sal era un hombre así. Tenía un apetito sin límites; en la vida, en la amistad, el conocimiento, experiencias y adrenalina. Podía hacer un triatlón o puenting en el día, escribir un artículo sobre biología evolutiva por la tarde, discutir física cuántica antes de la fiesta y luego bailar toda la noche. Esa clase de personas generan en muchos una influencia profunda. Como uno de sus mejores amigos lo resumió uno de los días después de su muerte: «Tanto desperdicio de energía!»

Sal era algo tan raro como un hombre libre.

Sal era un contribuyente activo en Minerva (foro calificado de debate informativo [agr. del traductor]), y puso su marca en otros foros de la sociedad noruega. Varios temas sobresalen. Su actividad  como escritor refleja uno de sus rasgos notables: él era algo tan raro como una persona libre.

Él estaba libre de prejuicios y abrazaderas de formas de pensar, libre para seguir la dirección de los mejores argumentos, y libre para cambiar de opinión si sus oponentes -de una manera convincente- podrían presentar unos buenos y fundados argumentos, lógicos y empíricamente mejores que los suyos.

Anders2Anders Solli Sal

Incluso se metía en temas tabú; como la compra de sexo, las enfermedades mentales y el uso de antidepresivos, la violación de personas durmiendo y las drogas, como si fuera un pasatiempo, totalmente abiertamente, gobernado por el deseo de aprender y el deseo de decir la verdad, no lo que es oportunamente apropiado. La libertad era también una norma de conducta en su participación política.
Él contribuyó  varios debates sobre la libertad de expresión y la libertad individual, y era un firme partidario de unas políticas sociales más liberales en varias áreas. Su compromiso nunca fue por oportunismo político o para exponerse socialmente; Sal sentía profunda empatía con las personas por las que luchaba, y se vio fuertemente afectado por injusticias y sufrimientos. Nosotros, que lo conocimos, sabemos lo increíblemente profundo que penetraba ese compromiso.

Incluso podía meterse en temas tabú, como si fuera un juego, con curiosidad y totalmente abierto.

Su defensa de la libertad se extendió también a la política internacional. Sal era un partidario activo y abierto de la libertad del pueblo sirio del régimen opresor de Assad y de la barbarie del fundamentalismo islámico.

Él contribuyó con varios análisis críticos del conflicto de Siria, aquí, en Minerva, y en otros lugares, y con el tiempo se convirtió en un conocedor de Siria y su amigo. Estaba también entre los autores detrás del hashtag # Norway4Syria, y en más de una vez en su vida consideró viajar a Siria para llevar a cabo una labor humanitaria y ayudar al Ejército Libre de Siria para luchar contra Assad. Nosotros, los que conocíamos a Sal, sabemos que esto no fue pensado como una charla ociosa, sino como totalmente seria.

 

Sal tenía el título de filósofo, con especialización adicional – y con un gran interés – en la física y otras ciencias naturales, y así se embarcó en cuestiones más importantes. Su Master (tesis) en filosofía era una defensa de la ciencia pura. Aunque los paradigmas científicos vayan cambiando y las nuevas teorías sean reemplazadas – como cuando la teoría de la relatividad de Einstein reemplazó la teoría de la gravedad de Newton, que eso no significa que la ciencia deje de seguir acumulando y avanzando y nos da verdades objetivas permanentes.
La tesis de Sal presentó un marco innovador para la comprensión de cómo las teorías científicas se relacionan entre sí, como, en el ejemplo de la teoría de la gravedad de Einstein que era una continuación de la vieja teoría de Newton, y cómo se acumula el conocimiento objetivo, aunque las teorías cambien. En  este marco  la ciencia nos proporciona mejores (imparciales) respuestas a cómo funciona mejor la realidad, y que es posible hablar de la ciencia como un proyecto unificado. Este trabajo innovativo fue más una fuente de innovaciones filosóficas futuras y eran ideas que Sal tenía planes de desarrollar.

Al final del año pasado, recibió una beca del Seminario para la Ciencia para escribir un trabajo de investigación basado en las ideas de su tesis. Su algarabía, cuando recibió esta beca era grande y se le notaba la impaciencia que tenía para tomar este trabajo. Es indescriptiblemente triste pensar, y una pérdida para la filosofía, de que las perspectivas de Sal en este área no podrán dar frutos.

Su interés por cuestionamientos primordiales no se limitaban a la Filosofía. En foros como Minerva, Vårt Land, y en otros espacios de debate público Sal tenía intercambios donde exponía sus reflexiones de puntos de vista sobre la existencia de Dios (que era escéptico), del multiverso (tiene una implicación de las teorías físicas que no es suposición), el libre albedrío (del cual era escéptico) y la causalidad (de la que los apologistas religiosos no han entendido el concepto). También participó en el debate sobre el clima y muchos otros temas de la política internacional.

Pocas personas tienen ese tipo de apertura intelectual y madurez. Sal era una de esas.

Un ejemplo ilustrativo de cómo funcionaba la brillante y libre cabeza de Sal, es el que encontramos en su contribución al debate sobre la sexualización de las mujeres que se produjo a raíz del caso Seltzer-Jaquesson. Aquí se empezó a reconocer la importancia de que los hombres y las mujeres son biológicamente diferentes, y por lo tanto pueden percibir los debates sobre la sexualización de manera diferente. Él tuvo que dejar de lado uno de sus principios que  consistían en que las cuestiones debían decidirse «basados sólo en  preámbulos o principios generales, la razón y la lógica». Después fue convencido de que las evidencias de las investigaciones de la biología evolutiva sugieren que las diferencias emocionales entre los sexos son importantes para la comprensión de diversos patrones de reacción psicológica en los debates sobre este tema.

Que Sal, en este caso, abriendo paso a la duda cambiara de opinión durante un debate, e hizo público ese proceso, da testimonio de una enorme capacidad de cambiar de posición si los argumentos son lo suficientemente buenos. También da testimonio de su integridad o humildad. Muy pocas personas poseen dicha apertura intelectual y madurez. Sal era uno de los que la poseían.

Además de sus actividades públicas como debatante, había un lado de Sal que no aparecía en esos debates; Era indiscutiblemente un genio humorístico. Se dice que el humor ha evolucionado en los seres humanos para señalar la inteligencia social y general, y que gente divertida es más creativa que otras. Sal era en este caso una prueba viviente de esas dos afirmaciones. En un disco duro en Snapchat con sede en California, en el momento de la escribirse esto, hay posiblemente horas de documentación de su increíble humor y energía desenfrenada.

Aunque haya estado entre nosotros tan poco tiempo, pocos alumbraron tanto y tan intensamente como Anders Solli Sal.

Este otoño Sal pretendía continuar su trabajo filosófico e implementar la Licenciatura (y luego Masters) en física. Además había planeado escribir un libro de divulgación científica, para el público noruego sobre las últimas investigaciones sobre el origen de la vida. Esto es tristemente irónico, Sal personificaba vida. Era una visión maravillosa de la conciencia curiosa, enérgica y activa en un universo sin fin y prácticamente vacío y oscuro.

A pesar de que estuvo con nosotros demasiado corto tiempo, hay pocos que iluminaron tan fuerte e intensamente como lo hizo Anders Solli Sal. Él será infinita y profundamente extrañado y nunca olvidado. Él era de todos su mejor amigo. Uno que se preocupaba tanto de los demás como de sí mismo. Uno que estaba presente y escuchando. Uno al que llamabas. Uno con quien reías y uno con el que podías llorar. Uno que inspiraba y del que aprendías. Uno que no te permitía salir con argumentos simplistas. Uno que esperábamos que apareciera el último jueves. Uno que no podemos creer que nunca más aparecerá. Él era un ejemplar único. Un fenómeno.

Descansa en paz, querido Sal.

Anders Solli Sal nació el 9 de enero de 1985, og falleció el 11 de agosto de 2016.

Las publicaciones de Anders Solli Sals en Minervanett pueden leerse aquí.

 

Tore Wig

Tore Wig, un amigo de Anders Solli Sal. Twitter: @torewig

Andre Kallåk Anundsen

Andre Kallåk Anundsen, un amigo de Anders Solli Sal. Twitter: @AndrAnundsen

NECRÓLOGO en Noruego